La Paz, 18 sep (ABI).-El ex canciller de la República, Armando Loayza, afirmó este jueves que el Gobierno de los Estados Unidos (EEUU) está cobrando factura por la actitud política que asumió la administración del presidente boliviano, Evo Morales, quien declaró persona no grata al embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg.
Una de las muestras más claras de ello, dijo Loayza, es la decisión del presidente estadounidense, George W. Bush, de incluir a Bolivia en la “lista negra” de países que no combaten decididamente el narcotráfico.
“Hoy comenzamos a pagar los costos que no se resuelven con actitudes viscerales”, indicó el ex diplomático.
El pasado 10 de septiembre el presidente Morales nombró al embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, persona no grata. En represalia el 11 de septiembre lo hizo el Gobierno de Washington al embajador boliviano ante la Casa Blanca, Gustavo Guzmán.
Morales argumentó su decisión en que el Embajador estadounidense buscaba dividir Bolivia, al apoyar las protestas en cinco de los nueve departamentos de Bolivia, que se extendió por más de 20 días y dejó más al menos 20 personas muertas, decenas de heridos (la mayoría campesinos) y más de 100 desaparecidos en el departamento de Pando.
Además de las constantes reuniones que sostuvo con los prefectos opositores de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija, lo que demostraría, supuestamente, el apoyo de EEUU a la causa rebelde.
En ese contexto, es que el Gobierno afirmó que la descertificación de los EEUU a Bolivia se trataba de una decisión política y en respuesta a la expulsión de su Embajador de La Paz.
“Es una decisión unilateral de un país, nos han puesto en una lista negra; Estados Unidos tiene intereses estratégicos importantes”, afirmó a su turno el ex Canciller.
En ese marco, Loayza manifestó que es preciso que el Gobierno reoriente las relaciones con los Estados Unidos y que restablecer la confianza mutua.
Jcch/Rq ABI