Por Ernesto Murillo
La Paz, 6 ,mar (ABI) - Fue el primer acto de opción, unos asistieron al desfile y otros participaron de la Eucaristía en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús; los unos y los otros esperan mejores días para El Alto, que ayer cumplió 24 año de vida.
El presidente Evo Morales presenciaba el desfile de los alteños y respondía al saludo de quienes desfilaban. En el mismo momento monseñor Jesús Juárez celebraba el acto religioso, que tuvo cierto carácter ecuménico porque se invitó a la eucaristía a representantes de otros credos.
Algo cambió, porque hasta el año pasado un acto precedía al otro, de manera que el Presidente participaba en el te-deum y luego venía el desfile.
Y es que se aplicaba el artículo 3 de la antigua Constitución (abrogada el 7 de febrero pasado). Hoy el tema de la relación Estado - Iglesia está en el artículo 4 con diferente contenido.
"Yo pienso que hay que entender muy bien lo que significa esta aconfesionalidad. No es identificación con una religión, sino que es el respeto, la tolerancia en todo lo que es religioso en la persona humana", dijo monseñor Juárez, interpretando así el artículo de la nueva Constitución.
Para entender el antes y después de este caso hay que remitirse a los dos verbos de la antigua Constitución: El Estado "reconoce y sostiene", en tanto la nueva Constitución señala que el Estado "respeta y garantiza".
Antes se hablaba concretamente de la "iglesia católica, apostólica y romana"; ahora se habla en general de "religión y creencias espirituales"
El Estado actual ya no reconoce una sola religión y menos la sostiene como ocurría en algún momento cuando no le cobraba impuestos o le cedía terrenos en comodato para la edificación de colegios, postas sanitarias o parroquias.
Quedó atrás el concordato, que rezaba en la anterior Constitución, que no es otra cosa que el acuerdo entre Estado e iglesia, por ejemplo a la hora de dar validez al certificado de bautismo para inscribir al niño en el registro del país o establecer la enseñanza de la materia de religión en las escuelas fiscales.
Este viernes, en El Alto, unos optaron por ir al desfile y otros estuvieron en la Eucaristía como los dirigentes Roberto de la Cruz y Edgar Patana. Nadie podía sentirse obligado de estar en un acto u otro y esa es una decisión particular, sea el Presidente de la República o el que se considere el último ciudadano del país.
Esta opción no implica necesariamente que uno sea ateo (sin dios) o que reniegue de su fe, simplemente se da paso a un nuevo modelo de Estado, que respetando la creencia de las personas se abre paso a otra forma de ver el mundo.
Quedan en el tapete muchos temas por discutir, tales los casos de la enseñanza de la materia de religión en las escuelas públicas, privadas y confesionales o el tema de los feriados religiosos.
El laicismo estatal es un avance de las sociedades modernas, porque como ocurre en el caso bolivianos sólo se pretende respetar todos los credos, y es que el texto constitucional no va en contra de las confesiones religiosa, aunque hay mucha tela por cortar en esta cuestión.
No se puede negar que la mayoría de los bolivianos según rezan las encuestas se reconozca católico, tampoco se puede negar el avance de otras religiones, pero al mismo tiempo hay un pulular de sectas que terminan por confundir la visión de personas que buscan en la religión el nexo con el trascendente.
Eme/cc ABI
6 mar 2009
La opción religiosa de la nueva Constitución empezó a aplicarse en El Alto
Etiquetas:
Actor Iglesia,
Nueva CPE