La Paz, 6 abr (ABI) - Con el padrón electoral atascado entre pecho y espalda, el Congreso tratará el martes la crucial ley transitoria al nuevo régimen electoral, causa de desencuentro profundo entre sus cámaras de Diputados y Senadores y en medio de un clima de tensión política en ascenso, a dos días del plazo para expedir la norma y a ocho meses de los comicios generales en Bolivia.
El nudo gordiano es el padrón electoral, defendido por Diputados, de mayoría oficialista, y atacado a plenitud de fuego por el Senado, controlado por la oposición.
El Congreso entra en escena después que Diputados, en su calidad de cámara de origen de la ley, rechazó el lunes. Como era previsible, una cirugía a fondo que el Senado le aplicó a la ley transitoria, discordia que deberá zanjar la instancia bicameral, con el voto del 50%+1 de sus miembros.
El Congreso no podrá operar sin el concurso de Senadores y tampoco de Diputados, al punto que los legisladores oficialistas, César Navarro y Jorge Silva barruntaron una renuncia masiva que colapsaría el Legislativo y daría paso a una convocatoria a elecciones por decreto.
En medio de un mar encrespado de especulaciones en todas las orientaciones, más cerca del discurso y lejos de lo posible, el gobierno de Morales ha denunciado intentos por desbaratar los comicios de diciembre y, en base de los cambios ensayados por el Senado a la ley transitoria, también las elecciones prefecturales y municipales de abril de 2010, como así los referendos pro autonómicos, en julio que viene, en regiones que en 2006 rechazaron en las urnas dotarse del sistema de gobierno y administración independientes, tales como La Paz, Chuquisaca, Cochabamba, Oruro y Potosí.
El padrón electoral, que viene de sustentar el referendo constitucional de enero último, el revocatorio de julio de 2008 y todas las consultas a espaldas de la Corte Nacional Electoral (CNE) para la aprobación de estatutos autonómicos en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, se ha convertido en el arcabuz del opositor Consejo Nacional por la Democracia (Conalde), que el domingo, reunido en Santa Cruz, puso de condición su reconfiguración para viabilizar las presidenciales de diciembre, y exigió la remoción del titular del órgano electoral rector, José Luis ·Exeni.
El pasado jueves, el Senado patentó su decisión de levantar un nuevo registro de electores, al que calificó de contaminado y hecho a la medida de la supuesta pretensión del presidente Evo Morales de conseguir la reelección, a despecho de los dictámenes de misiones de la Unión Europea y la Organización de la Organización de Estados Americanos que lo avalaron en diciembre último.
La reconfiguración del padrón electoral es, desde cualquier escenario, impracticable dado el corto tiempo que dista a la fecha pautada para la elección.
La posición coincidente del Senado y el Conalde, que aglomera a prefectos y líderes opositores de Santa Cruz, Chuquisaca, Beni y Tarija, llevó al ministro de Autonomías, Carlos Romero, a suponer --en base de la experiencia política de setiembre último, cuando grupos civiles asaltaron aeropuertos y oficinas del Estado en regiones gobernadas por opositores- que para evitar las elecciones de diciembre estarían rearticulándose las fuerzas conspirativas que lanzaron sin éxito un golpe de Estado cívico prefectural.
"No nos quieren en el Gobierno y tampoco elecciones", dijo Romero, en momentos en que Morales encabeza las encuestas de intención de voto ciudadano, muy lejos de sus potenciales oponentes, entre otros, los ex presidentes Carlos Mesa (2003-05) y Jorge Quiroga (2001-02) y el vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas (1993-97) que, juntos, no suman la mitad del 36% que marcha, en corrientes de opinión sondeada, a favor del actual mandatario boliviano.
El Conalde se planteó colectar 500.000 firmas en todo el país para retroceder el padrón y recorrer la fecha de las elecciones, en momentos en que la oposición no consigue avistar un candidato para que afronte a Morales en las urnas con algún chance de restar, aunque sea, el caudal electoral de Morales, ampliamente demostrado, no sólo en 2005, cuando fue electo con el 54% de los sufragios, votación sin antecedentes en la historia boliviana, sino en las sucesivas consultas populares, hasta enero pasado.
En medio de las fricciones y la suba de la temperatura política en un país acostumbrado a resolver sus problemas al filo del precipicio, el senador opositor, Roberto Borth, anunció que tras conversas "de uno y otro lado, estamos bastante confiados en que esto pueda resultar" otra vez.
El primer cabildeo tendrá lugar desde mediodía, en una reunión de bancadas, donde podrían alcanzarse acuerdos de última hora.
Cc/ ABI
6 abr 2009
Congreso dirime ley electoral a contrarreloj y en medio de tensiones crecientes
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Elección Post-CPE