17 abr 2009

El Gobierno dice que frustró magnicidio contra Evo y Vice

El Ejecutivo asegura que se desbarató una banda de “terroristas y mercenarios” que pretendía matar al Presidente y personalidades. Evo Morales ya había advertido el domingo de que la “derecha fascista” se organizaba en Santa Cruz. El prefecto Rubén Costas también estaría en la mira.

El Gobierno boliviano anunció ayer la desarticulación de “una banda internacional de terroristas y mercenarios (...) de la extrema derecha fascista” que pretendía atentar contra la vida del presidente Evo Morales, del vicepresidente Álvaro García Linera y del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. El viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, denunció también que este grupo intentó atentar contra el gabinete ministerial cuando se reunió en un buque en el lago Titicaca y tenía en la mira al prefecto cruceño, Rubén Costas, y a personalidades.

La Policía Nacional detuvo ayer a dos extranjeros y “eliminó” a tres personas en un céntrico hotel de Santa Cruz, acusados de ser “terroristas” y de estar vinculados con los atentados explosivos en esa ciudad, entre ellos, el ataque a la casa del cardenal Julio Terrazas, ocurrido el miércoles por la madrugada.

García Linera, en conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno, afirmó ayer que “los documentos (incautados en el operativo), de manera preliminar, hablan de preparativos de un magnicidio, de un atentando contra la vida del Presidente y del Vicepresidente de la República”.

Desde Cumaná, Venezuela, el mandatario Morales, quien asiste a la Cumbre del Alba, también informó que “las primeras investigaciones coinciden con las informaciones que yo tenía. Estos terroristas iban a atentar contra la vida del Vicepresidente y de Evo Morales”.

El Jefe de Estado advirtió el domingo en una entrevista con radio Patria Nueva de que si algo le pasara a él, a García Linera o a alguno de sus ministros, sería obra de la “derecha fascista que se está organizando”.

Según el Vicepresidente, el grupo terrorista realizó un seguimiento a las actividades y a la seguridad de Morales. Así se trasladó a la zona de Alto Parapetí el 14 de marzo, cuando el Jefe de Estado entregó títulos de tierra a los indígenas guaraníes.

El Presidente dijo ayer desde Venezuela, flanqueado por sus aliados Hugo Chávez y Raúl Castro, que él personalmente ordenó que se ejecute el operativo porque los terroristas “estaban planificando acribillarnos (...) Di las instrucciones a los jefes policiales para detener a estos mercenarios”. En La Paz, García Linera sostuvo, asimismo, que se trata de grupos de “mercenarios internacionales” que estaban en Santa Cruz de la Sierra y que tenían células en otras ciudades del país.

El Vicepresidente, quien en ausencia de Morales asume la Presidencia, aseguró que el grupo terrorista es de la “extrema derecha fascista” y pidió “esclarecer quién les trajo desde Croacia e Irlanda a Santa Cruz, quién pagó sus pasajes, quién les mantenía, quién contrató los hoteles, quién les daba información del desplazamiento de las autoridades, cómo llegó el explosivo C4, quién compró el armamento, cuáles son los móviles ideológicos de estas personas vinculadas a una ideología de extrema derecha fascista”.

El viceministro Farfán, en conferencia de prensa desde Santa Cruz, también denunció que este grupo intentó colocar una bomba en el buque multipropósito de la Armada Boliviana cuando Morales se reunió con su gabinete el 3 de marzo en el lago Titicaca.

Asimismo, la autoridad gubernamental aseguró que se pretendía atacar al prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, opositor al Gobierno de Morales, y a “personalidades cruceñas”, aunque no mencionó nombres.

Estos hechos se suman a más de 12 atentados con explosivos que se perpetraron desde el año pasado en la capital cruceña.

García Linera aseveró ayer que el Gobierno nacional no descansará “un solo segundo” para hallar a todas las células de los terroristas y mercenarios, pero fundamentalmente a sus “auspiciadores y financiadores”.

Vaticano condena ataque contra casa de Terrazas

El vocero del Vaticano, Federico Lombardi, condenó ayer el atentado dinamitero perpetrado contra la residencia del cardenal Julio Terrazas en la ciudad de Santa Cruz y lo calificó de “violencia inaceptable”.

“Se trata de un hecho grave, desde luego manifestamos toda nuestra solidaridad con el cardenal Terrazas por este hecho de violencia inaceptable”, señaló el religioso en declaraciones a Notimex.

Lombardi añadió que “este episodio manifiesta una actitud propensa a la violencia que lesiona el respeto a la libertad y por ello nos unimos a los obispos de Bolivia en la más firme condena”. La noche del miércoles, un artefacto explosivo detonó en la puerta de la casa de Terrazas, situada en la calle Seminario de la ciudad de Santa Cruz, al este de Bolivia, provocando graves daños al inmueble y viviendas contiguas.

En la vivienda normalmente reside Terrazas, arzobispo de esa localidad y presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), quien, por causas médicas, pernoctaba en su natal Vallegrande, una provincia de Santa Cruz.

La Iglesia Católica Boliviana condenó el hecho y consideró que se trata de un ataque contra su institución y producto de la polarización política.

El ataque fue repudiado; aunque el oficialismo culpó del atentado a los opositores de la “derecha”.

Denuncias de conspiración, una constante

Las denuncias de conspiración e incluso de planes de magnicidio contra Evo Morales han sido una constante a lo largo del mandato del presidente indígena, quien, según su Gobierno, estaba en la “mira” de una banda terrorista desarticulada ayer en Bolivia.

El antecedente más reciente de estas denuncias data de diciembre de 2008, pero en esa ocasión fue el mandatario venezolano y aliado de Morales, Hugo Chávez, quien afirmó haber descubierto un plan de magnicidio contra su homólogo boliviano.

Al día siguiente, el 22 de diciembre, el Gobierno de Bolivia afirmó tener información de los organismos de inteligencia del Estado sobre este complot organizado supuestamente por organizaciones de “extrema derecha”.

En septiembre de 2008, Morales advirtió también del “intento de golpe de Estado civil” en el país, tras semanas de violencia política que se saldaron con la matanza de campesinos en Porvenir, ubicado en el departamento de Pando.

APUNTES

Sindicación: El Vicepresidente dice que el grupo tiene ideología derechista.

Orden: El Presidente ordenó personalmente la ejecución del operativo en Santa Cruz.

Seguimiento: Los terroristas habrían estudiado la seguridad del Jefe de Estado.

García Linera dijo que el Gobierno no descansará hasta dar con todas las células del grupo terrorista.