22 may 2008

Vuelven las campañas electorales

El presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García iniciaron su campaña por el ´Sí´ para el referéndum revocatorio de mandato del 10 de agosto, proceso que no significarán soluciones a los problemas estructurales del país como la crisis económica y la incertidumbre política.

La Corte Nacional Electoral ya aprobó el calendario electoral, que se inicia con la inscripción ciudadana y la propaganda el 9 de junio. En los departamentos hay que recordar que sólo tres prefectos responden al MAS: el de Oruro, Alberto Aguilar; el de Potosí, Mario Virreyra, y el de Chuquisaca, Ariel Iriarte; otros tres son de la agrupación Podemos, aunque el prefecto paceño José Luis Paredes se alejó de ese grupo político, quedando el prefecto del Beni, Ernesto Suárez, y el de Pando, Leopoldo Fernández. Los demás responden a agrupaciones ciudadanas regionales: Rubén Costas, de Autonomías para Bolivia (APB); Mario Cossío, de Camino al Cambio (CC), y Manfred Reyes Villa de la Alianza de Unidad Cochabambina (AUC).

El Gobierno inicia su campaña con ventaja sobre los prefectos, gracias a su gigantesco aparato de comunicación. Contará, además, con recursos provenientes de su militancia, que actualmente ocupa cargos públicos, según versiones de sus parlamentarios, para financiar spots televisivos, jingles radiales y propaganda en medios escritos.

Don Evo Morales se siente seguro de ganar y continuar en el poder, ya lo anticipó el Vicepresidente de la República: ´Vamos a ganar por pateadura, como se debe ganar democráticamente´, dentro de un proceso electoral que afronta en su peor momento de popularidad. Desplegará una campaña en todo el país para reforzar los espacios dominados por los autonomistas, especialmente en las capitales departamentales de Beni, Pando, Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija.

Esta campaña traerá nuevamente al escenario a los partidos políticos, cuando éstos habían sido prácticamente suplantados por los líderes regionales, retomando el protagonismo y dejando a los prefectos que se dediquen sólo a sus regiones, que además tienen de por medio los referendos por los estatutos autonómicos. Así, éstos quedarán en un segundo plano.

Morales y García estarán concentrados en su millonaria campaña, desperdiciando recursos y tiempo que podrían utilizar en gestión e inversión, algo que, por otra parte, desde el arribo del MAS al poder no ha sido de lo mejor.

Si el resultado del referéndum revocatorio no cambia al Presidente, al Vicepresidente o a los prefectos, entonces la consulta no servirá de nada, no será la salida a la crisis sino todo lo contrario, profundizará la polarización del país en las dos visiones, centralismo y autonomías, más allá de tener a la ciudadanía concentrada en las campañas, un terreno donde el Gobierno ha demostrado que le va mejor que administrando el Estado.

*José Luis Orihuela A.
es abogado.