12 sept 2008

Bolivia cree que EEUU orquestó la rebelión

La Paz acusa al embajador estadounidense de ser su cerebro pero no da pruebas

Guardias municipales vigilaban el jueves un edificio público de Santa Cruz saqueado en los enfrentamientos. AGENCIAS - La Paz - 12/09/2008 21:49


Bolivia vivió este viernes su cuarta jornada consecutiva de violencia por los enfrentamientos entre los partidarios de los prefectos (gobernadores) autonomistas y los seguidores del presidente Evo Morales, mientras arrecian las acusaciones de La Paz contra Estados Unidos.

La Administración boliviana ve la mano de Washington detrás de las revueltas, razón por la que Morales decidió expulsar del país el jueves al embajador norteamericano , Philip Goldberg.

En una página contratada por el partido de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), en el diario La Razón se acusa a Goldberg de encabezar el "golpe" contra el Gobierno.
El MAS sostiene que este diplomático se reunió varias veces con los prefectos y con dirigentes opositores, en especial con el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas.

El partido gobernante acusa a Goldberg de haberse entrevistado también con el líder de los rebeldes de esta región, Branko Marinkovic, en EEUU.

"Propaganda negra"
Asegura además que el diplomático contrató a empresas publicitarias para iniciar una "propaganda negra" contra el presidente boliviano. La Paz no ha ofrecido pruebas que corroboren estas acusaciones.

La Casa Blanca ha respondido expulsando a su vez al representante diplomático de Bolivia en Washington.

Mientras tanto, la violencia no cesa. El jueves, al menos ocho personas murieron en enfrentamientos en Pando, una de las cinco provincias cuyos gobiernos se han rebelado contra la autoridad del jefe del Estado boliviano.

El vicepresidente Álvaro García declaró día de luto por estas muertes, mientras el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, responsabilizó de estos enfrentamientos a "los prefectos" y sus partidarios. Rada ratificó que un "golpe cívico y prefectural" sigue adelante cumpliendo un plan previamente elaborado.

Morales tenía previsto reunirse por la tarde, ya de noche en España, con los prefectos opositores en La Paz, con el fin de iniciar el diálogo y hallar una salida a este conflicto.

Los autonomistas cortan el paso en carreteras y toman por la fuerza instituciones estatales. Ayer bloquearon el principal paso fronterizo con Brasil.

Sus sabotajes a los gaseoductos obligaron el jueves a reducir al 45% las exportaciones de gas a Brasil y suspender las que tenían como destino Argentina. Bolivia ha garantizado que se mantendrá el suministro restablecido ayer.

Para cumplir esta promesa, el Ejecutivo ha enviado al Ejército a Tarija para proteger los yacimientos de gas, y puede que envíe tropas a otras regiones rebeldes.

El origen de la revuelta contra Morales
Las revueltas contra el Gobierno de Morales se iniciaron hace dos semanas cuando los prefectos y los líderes cívicos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, anunciaron medidas de presión para exigir la devolución de una renta que estas regiones recibían hasta entonces por los ingresos del petróleo y el gas.

Morales decidió recortar este ingreso en enero para financiar una ayuda directa para todos los ancianos de este país, el más pobre de Suramérica. Pero la intención del presidente boliviano de redistribuir de esta manera los ingresos del maná energético no gustó nada a estos gobernadores.

Ya desde hacía meses se enfrentaban a Morales a causa de sus reclamaciones de un régimen autónomico para sus regiones y su oposición a la nueva Constitución promovida por el presidente. Ahora la situación parece habérseles ido de las manos. El gobernador de Pando ha reconocido que la situación es "insostenible".