13 sept 2008

El Ejército boliviano rechaza la «ayuda» de Chávez y la califica de intromisión

Sábado, 13-09-08
REUTERS


Manifestantes autonomistas hacen guardia junto al Palacio de Gobierno de Santa Cruz

BALDWIN MONTERO
CORRESPONSAL

LA PAZ. El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, general Luis Trigo, rechazó ayer las «intromisiones externas», en una referencia clara al ofrecimiento de Hugo Chávez de apoyar cualquier acción armada en Bolivia en caso de que el presidente Evo Morales fuera derrocado. La nota leída por televisión -«el Ejército boliviano no permitirá que ninguna fuerza extranjera pise territorio nacional»- es también un aviso de las difíciles relaciones del mando castrense con Morales, que no salió antes a la palestra para protestar por la «injerencia» de Chávez.

Mientras, los enfrentamientos continúan en ascenso en Bolivia -hasta ayer habían muerto 14 personas-, la relación entre los gobiernos de Evo Morales y George W. Bush tocó fondo, con la decisión de ambos de expulsar a sus respectivos embajadores y revisar sus relaciones diplomáticas.

Ambos representantes diplomáticos, Philip Goldberg en el caso de Estados Unidos y Gustavo Guzmán en el caso de Bolivia, retornarán a sus países hoy, según informaron fuentes de ambos gobiernos.EUU declaró a Guzmán «persona non grata» el jueves, un día después de que Morales expulsara a Goldberg con la acusación de encabezar un proceso de desestabilización y división del país.

De igual forma, el canciller boliviano, David Choquehuanca, anunció que se revisará el destino de la cooperación que llega de EE.UU,, ya que el Gobierno sospecha que una parte se utiliza con objetivos políticos contrarios a la Administración de Morales. Las autoridades del gobierno boliviano no presentaron pruebas de sus denuncias.

Entretanto, el país continúa convulsionado por los enfrentamientos entre sectores autonomistas y oficialistas en las regiones de Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija, hasta donde se desplegaron refuerzos militares que anticipan la probabilidad de que se dicte un estado de sitio, medida que según el embajador de Bolivia en Brasil, Mauricio Dorfler, «está en análisis».

Hasta ayer se contabilizaron oficialmente 14 muertos y un centenar de heridos en los enfrentamientos entre oficialistas y autonomistas en Pando, al norte del país, uno de ellos militar disfrazado de campesino, según reveló este jueves el dirigente cívico de Pando, Ricardo Shimokawa.

Solidaridad de Honduras

En medio de este panorama, el Gobierno invitó a los prefectos (gobernadores) de la oposición a iniciar un diálogo a las 18.00 horas de ayer en el Palacio de Gobierno, encuentro al que asistió el gobernador de Tarija, Mario Cossío, representando a la oposición.

Por otra parte, el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, cercano a Chávez, decidió ayer suspender temporalmente la recepción de las cartas credenciales del nuevo embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa en solidaridad con Bolivia.