15 nov 2008

La Iglesia mostrará las dos caras del proceso de cambio

Luego de la reunión que sostuvieron con el Papa Benedicto XVI en el Vaticano, los obispos de Bolivia declararon que se sienten más fortalecidos, y que a pesar de las condenas, serán críticos si es preciso.

• ENCUENTRO EN EL VATICANO • El cardenal Julio Terrazas (centro) entrega un presente al Papa, el lunes.

La Iglesia Católica boliviana manifestó ayer que tras el encuentro que sostuvieron con el Papa esta semana, regresan más fortalecidos y con la libertad de “desenmascarar” todas las acciones que no contribuyan a un proceso de cambio real.


Según un boletín enviado por Información de la Comunidad (Infodecom), tras la Visita Ad Limina al Papa Benedicto XVI, monseñor Jesús Juárez, secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana, sostuvo que los obispos de Bolivia regresan “con mayor fortaleza, con mayor valentía, con mayor amor a la verdad y a este camino, que es Jesucristo”.

“El Papa ha sido claro y nosotros los obispos en Bolivia lo hemos hecho; contemplar nuestra realidad, valorar todo lo que es positivo en este proceso de cambio y también sentirnos con la libertad de desenmascarar ciertas situaciones que no contribuyen a este cambio que el pueblo boliviano está esperando”, sostuvo luego Juárez según el reporte del espacio virtual de difusión de noticias eclesiales para Bolivia.

Según Infodecom, el prelado hizo esas declaraciones el martes 11 de noviembre, “un día antes de que el presidente Morales haya atacado a la Iglesia calificándola de un instrumento ideológico de dominación que trae injusticia y desigualdad”, se lee.

Con ello interpreta que el Monseñor se anticipó a las declaraciones del Mandatario boliviano en contra de la Iglesia.

En esa oportunidad, Morales dijo que en el pasado “los pueblos indígenas soportamos las distintas dominaciones; primero mediante la oración, la cruz, mediante la Iglesia Católica”, luego con la aplicación de leyes que calificó de “injustas” y también con dictaduras militares.

Un día antes, en el marco de la reunión con los obispos bolivianos, el Papa Benedicto XVI manifestó su preocupación por la coyuntura que vive el país y el debilitamiento de la vida cristiana.

Fue el cardenal de Bolivia, Julio Terrazas, quien brindó un informe al Papa sobre la coyuntura política y social del país. Al respecto, el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, dijo ayer que Terrazas le transmitió al Papa la posición política de algunos jerarcas de la Iglesia Católica.

“La información que habría vertido el cardenal Terrazas al Papa Benedicto XVI (es) en sentido de que todavía no se está avanzando en términos jurídicos formales, a la posibilidad de que se reforme el país para todos los bolivianos”, argumentó el viceministro Llorenti.

Monseñor Juárez indicó por su parte que denunciarán todas las situaciones que no contribuyan al cambio. “Puede ser que nos traiga críticas, nos traiga algún disgusto, algún pesar, pero hay que recordar las palabras de Jesús: ‘Si a mí me han perseguido, también lo harán con aquellos que son mis discípulos, pero no tengan miedo que yo he vencido al mundo’. Por eso la Iglesia tiene que seguir con esta actitud crítica, positiva para decir esto está bien, esto hay que corregir, para que tengamos días de paz, progreso y desarrollo. Y la paz no es posible sin justicia, sin verdad, sin amor y sobre todo libertad”.

LOS HECHOS DE ESTA SEMANA

Reunión con el Papa • Los obispos de Bolivia iniciaron el lunes 10 un encuentro de cuatro días con el Sumo Pontífice, en el que el cardenal Julio Terrazas le brindó un informe sobre el país.

Reacción de Benedicto XVI • El Prelado manifestó luego su preocupación por la coyuntura que vive Bolivia en el plano político, pero también por el debilitamiento de la vida cristiana.

Acusación de Morales • El miércoles 12, el presidente Evo Morales declaró que la Iglesia Católica dominó a los pueblos indígenas en la colonia y que ahora pertenece a los grupos de poder.

De regreso en el país • Los obispos bolivianos expresaron ayer, a través de monseñor Jesús Juárez, que volvieron más fortalecidos del Vaticano para desenmascarar los cambios adversos.