14 sept 2008

La crisis sorprende al Gobierno sin su embajador en La Paz desde hace un mes

Domingo, 14-09-08

LUIS AYLLÓN

MADRID. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y otros altos cargos de su departamento, entre ellos la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, han mantenido contactos en las últimas horas con las autoridades de La Paz y Caracas, así como con las de Estados Unidos, Brasil y Argentina, según se informó a ABC en fuentes diplomáticas. Éstos dos últimos países son miembros, junto con Colombia, del Grupo de Amigos de Bolivia, que trata de mediar entre el Gobierno de Evo Morales y la oposición para buscar una salida a la crisis por la que atraviesa el país andino.

El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero mantiene buenas relaciones con las autoridades bolivianas, pese a las tensiones que han vivido algunas empresas españolas en ese país -especialmente Repsol- desde la llegada al poder de Evo Morales. En cuanto a Venezuela, no hay que olvidar que a finales del pasado mes de julio estuvo en Madrid el preside Hugo Chávez para celebrar unas reuniones en las que se dio por zanjado el incidente del «¿Porqué no te callas?» del Rey al mandatario venezolano en la cumbre iberoamericana de Santiago de Chile en noviembre del pasado año.

Vacante desde agosto

Por ese motivo, Exteriores se ha movilizado para hacer un llamamiento al diálogo, especialmente en Bolivia. Para ello, sin embargo, no cuenta con el apoyo de un embajador en La Paz, porque se da la circunstancia que, desde hace aproximadamente un mes, la jefatura de misión en Bolivia está vacante, tras cesar, a mediados de agosto, en su cargo de embajador Juan Francisco Montalbán y no haber sido nombrado su sustituto. Montalbán fue designado embajador en La Paz en octubre de 2004 y estuvo a punto de ser relevado de su cargo en noviembre de 2006 por Emilio Menéndez del Valle, pero finalmente éste no aceptó el nombramiento por motivos familiares, y no se produjo el cambio.

Fuentes diplomáticas indicaron que ello no es obstáculo para que el Gobierno se mantenga informado de lo que sucede en Bolivia, ya que la Embajada en La Paz está a cargo del «número dos», Ricardo Losa, que es quien está en contacto con el Gabinete de Moratinos. Además, España cuenta con un Consulado en Santa Cruz, una de las regiones en las que se han registrado enfrentamientos entre sectores autonomistas y sectores oficialistas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha hecho pública una nota en la que, tras expresar su condena por los actos de violencia y lamentar que haya habido víctimas mortales, insiste en «la necesidad de que la institucionalidad y legitimidad democrática sean respetadas». El Gobierno español hizo también un llamamiento a las autoridades y a la oposición bolivianas para que alcancen una salida negociada y se muestra dispuesto -si se le pide- a apoyar el diálogo.
Esa misma idea fue la que transmitió Moratinos al canciller de Bolivia, David Choquehuanca, con quien conversó telefónicamente y a quien reiteró el apoyo del Ejecutivo de España «al Gobierno legítimo y democráticamente electo» en ese país.

El ministro español, que realiza una gira por Oriente Próximo, dijo ayer desde El Cairo que también había hablado por teléfono con su colega venezolano, Nicolás Maduro, subrayando que España no desea «que haya una escalada en la situación con Estados Unidos», informa Europa Press.