18 feb 2009

La “institucionalización” de los cargos públicos

Una de las medidas que mayor daño dejó al país el paso por el Gobierno de los partidos políticos es la “partidización” de los cargos públicos.

El actual Presidente de YPFB anunció el despido de varias decenas de funcionarios, no dijo las razones de tal “masacre blanca”. Se sabe que durante la gestión de Santos Ramírez el personal de la petrolera se triplicó, lo que, sumado a los hechos de supuesta corrupción, justificaría la racionalización de ese personal; sin embargo, según funcionarios de la petrolera, se procedió a la contratación de nuevo personal ¿A quiénes se despidió? ¿A los que tienen vínculos con los actos de corrupción o sólo a los que no tienen militancia masista? ¿Cuántos de los recién despedidos trabajaban en la empresa antes de asumir el presidente Morales el Gobierno?

Hace pocos meses don Evo Morales afirmó que los funcionarios que, sin ser militantes del Movimiento Al Socialismo, aún trabajan en la administración pública sólo se abocan a boicotear las medidas adoptadas por su Gobierno. Aquellas palabras del Presidente no eran otra cosa que una invitación a echar de su cargo al funcionario que no milita en el MAS, sin interesar su capacidad, experiencia u honestidad. Quien tanto abominó de los gobiernos neoliberales que lo han precedido, no sólo adopta sus “estilos”. Ahora busca perfeccionarlos.

Es que una de las medidas que mayor daño dejó al país el paso por el Gobierno de los partidos políticos es la “partidización” de los cargos públicos. La norma adoptada desde la instauración del sistema democrático hizo de los cargos públicos un verdadero fundo, que los partidos utilizaban para atraer nuevos militantes a los que, a su vez, utilizaban en campañas políticas. Quien deseara un cargo en la administración pública no tenía otra cosa que inscribirse en el partido de Gobierno, sin interesar su capacidad, títulos profesionales o antecedentes en cargos anteriores.

Debemos reconocer que —aun durante los gobiernos neoliberales— la mayor fuente de empleos en Bolivia se concentra en las instituciones del Estado, por lo que los partidos políticos tenían en ellas una mina para atraer militantes. Obviamente, este curioso estilo de gobernar incrementó en proporciones alarmantes la corrupción funcionaria que con el tiempo intentó cimentarse a través de la denominada “institucionalización” funcionaria. Sin embargo, en muchos casos se dijo que quienes ganaban esos exámenes siempre eran los militantes del partido de Gobierno.

El Gobierno del MAS parece haber asumido aquel “estilo”, por lo menos así se denunció en ocasión de los exámenes de competencia convocados por el Ministerio de Educación para ocupar las direcciones de los colegios estatales que, según maestros y padres de familia, fueron ganados sólo por militantes masistas. La posición del Ejecutivo en torno a este tema debe ser revisada pues dar prioridad a la militancia política en lugar de la capacidad, experiencia y honestidad funcionarias es una medida que no sólo perjudica a la administración pública, sino al desarrollo integral de nuestro país.